Medicación oral e inyectable
Insulina subcutánea para gatos diabéticos, pastillas, jarabes, gotas, pomadas. Aprendo la técnica en la previsita con vosotros y tu veterinario.
Cuidar gatos es mi trabajo y mi pasión. Desde hace más de 7 años ayudo a familias de Barcelona y el Baix Llobregat a cuidar de sus gatos sin sacarlos de casa, con respeto, paciencia y trabajo en positivo.
Cuando contratas a alguien para que entre en tu casa y cuide a tu gato, no estás contratando una empresa: me estás contratando a mí. Soy Eva, la cara y las manos detrás de Gaticidad.
Vivo en Esplugues de Llobregat y desde 2019 me dedico profesionalmente al cuidado de gatos a domicilio. Conozco cada municipio de la zona, cada calle con sus particularidades para aparcar, y sobre todo, conozco a muchos gatos. Más de 50 familias me han confiado a sus gatos en estos años, y muchos de ellos me conocen ya por el olor antes de que abra la puerta.
Si lo que necesitas es a alguien que trate a tu gato como tú lo tratas, sigue leyendo. Si lo que quieres es precio, lo tienes en la página de Servicios. Si lo que necesitas es a alguien que respete a tu gato y se gane su confianza, te cuento cómo trabajo.
Siempre he convivido con gatos. De pequeña en casa de mis abuelos, después en mi propia casa. Pero el salto a dedicarme profesionalmente vino tras una experiencia personal: cuando tuve que dejar a mi gato durante un mes por un viaje largo, no encontré a nadie de confianza que entrara en casa a cuidarlo. Las residencias felinas me parecían una opción estresante, y las apps de canguro estaban llenas de personas sin formación específica en gatos.
Empecé cuidando gatos de conocidos del barrio, después de clientes de una amiga veterinaria. La demanda creció orgánicamente: las familias que probaban me recomendaban a otras familias. En 2020 decidí profesionalizar el servicio: facturación, seguro, formación continua, web.
Hoy Gaticidad es mi trabajo a tiempo completo. No tengo otra cosa. Esto me permite estar disponible, planificar bien las visitas, formarme cada año y, sobre todo, cuidar a cada gato como si fuera mío.
Mi filosofía de trabajo se resume en una frase: los gatos no son perros, no responden a la dominancia, responden al respeto y a la calma. Por eso trabajo siempre en positivo.
Esto significa que nunca fuerzo a un gato a hacer algo que no quiere. Si está asustadizo, me siento cerca sin tocarlo, le hablo con voz suave, le dejo oler mi mano. Cuando está listo, él se acerca. A veces tarda 5 minutos, a veces 3 visitas. Pero siempre funciona mejor que forzar la situación.
Trabajar en positivo también significa respetar la rutina del gato: la marca de su comida, sus escondites favoritos, su forma de comunicarse. No hay dos gatos iguales, y conocer a cada uno es parte del trabajo.
Primer curso formal sobre manejo y cuidado de gatos domésticos. Base para empezar a hacerlo de forma profesional.
Primeras familias, primeras visitas. Aprendo día a día de cada gato y de cada familia. Empiezo a formarme en serio.
Curso especializado en low-stress handling: técnicas para que el gato esté tranquilo durante el cuidado, sin forceps ni sujeciones forzadas.
Formación en etología felina: cómo interpretar las señales del gato, qué nos dice con su postura, sus vocalizaciones, sus marcajes.
Curso práctico con veterinaria colaboradora: administración de medicación oral, subcutánea (insulina), gotas, curas básicas.
Cada año asisto a seminarios y cursos sobre bienestar animal, comportamiento felino y novedades en cuidado de gatos. La formación no se acaba.
Más allá del cuidado básico, hay situaciones que requieren experiencia y formación específica. Estas son las que más me piden.
Insulina subcutánea para gatos diabéticos, pastillas, jarabes, gotas, pomadas. Aprendo la técnica en la previsita con vosotros y tu veterinario.
Cuidado de gatos mayores con movilidad reducida, necesidades especiales o desorientación. Paciencia extra y atención a detalles.
Trabajo en positivo para ganarme su confianza poco a poco. Sin forzar, respetando su ritmo hasta que el gato marque el siguiente paso.
Hogares con varios gatos: organizo la visita para que cada uno reciba su atención y la comida sin conflitos.
Acompañamiento durante el proceso de cambio de casa: mantengo la rutina mientras todo se mueve a su alrededor.
Visitas de calma y presencia para gatos que han perdido un compañero o se están recuperando de una cirugía o enfermedad.
Una visita estándar incluye todo lo que tu gato necesita. Esto es exactamente lo que hago en cada una.
Estos son algunos de los casos que más me han marcado en estos años. Cada gato es distinto y cada familia me ha enseñado algo nuevo.
Familia que se va cada verano a su casa de la costa. Visitas diarias de 50-60 min con el mismo protocolo: comida, agua, arenero, juegos, fotos. Su gato Loki ya me espera en la puerta el 1 de julio.
Bruno necesita 2 inyecciones diarias de insulina. Aprendí la técnica con la familia y la veterinaria. Llevamos 2 años con su tratamiento, control perfecto y cero sustos.
Gato que necesitaba 3 visitas al día durante 2 semanas tras una cirugía. Medicación oral, curas básicas, vigilancia de la herida, mucho mimo. Recuperación sin incidencias.
Hogar con 5 gatos, dos de ellos recién adoptados que aún no se conocían entre sí. Coordiné las visitas para que cada uno mantuviera su espacio y su rutina, sin forzar relaciones.
Tras el fallecimiento del gato senior, el gato joven quedó muy desorientado. Visitas de presencia sin forzar interacción, dejándole oler las cosas, hablarle. Recuperó la rutina en 3 semanas.
En una visita me encontré con que el gato había escapado por una ventana mal cerrada. Coordiné la búsqueda con la familia, lo localizamos en 2 horas. Ahora reviso cada ventana antes de irme.
Las familias que ya me conocen son mi mejor carta de presentación. Estos son algunos de sus comentarios.
"Eva lleva cuidando a nuestro gato Simba desde hace 4 veranos. Es parte de la familia. Sabe cómo le gusta que le rasquen detrás de las orejas, le pone su comida favorita incluso cuando hemos probado marcas nuevas, y siempre nos manda una foto al terminar. No podemos imaginar a nadie más haciendo esto."
"Contraté a Eva para 2 semanas de vacaciones. Volví y mi casa olía a limpio, mis 3 gatos estaban perfectos, las plantas regadas y hasta me había recogido un paquete que llegó. Profesionalidad total con un cariño que se nota en cada detalle."
"Nuestro gato es diabético y necesita 2 inyecciones al día. Eva aprendió la técnica, sigue el horario al minuto y nos avisa de cualquier cosa rara. Llevamos 2 años y ni un solo susto con la insulina. Es de total confianza."
Si después de leer todo esto piensas que puedo ser la persona adecuada para cuidar a tu gato, me encantaría conoceros. Escríbeme por WhatsApp o rellena el formulario.